El ácido tetrahidrocannabinólico no psicoactivo (THCA) es uno de los compuestos terapéuticos más abundantes producidos por las plantas de Cannabis. Únicamente se activa, o sea, se transforma en tetrahidrocannabinol (THC) psicoactivo con el calor y/o la edad.

Entonces, cuando hablamos de Cannabis crudo nos referimos a las flores y hojas frescas de cannabis que NO se han secado, curado o calentado.

En su forma natural estas plantas contienen abundantes compuestos llamados ácidos cannabinoides, incluidos THCA y CBDA, que en realidad son precursores no psicoactivos de los cannabinoides THC y CBD.

Aunque la mayoría de las investigaciones sobre el Cannabis se han centrado en el THC psicoactivo, creciente evidencia sugiere que el THCA tiene poderes curativos cruciales, que pueden ser mayores o complementarias.

La molécula de THCA nace de otro ácido cannabinoide, el ácido cannabigerólico (CBGA) y reside en las glándulas de resina (tricomas) que se encuentran en la superficie de las hojas y flores de cannabis.

Los primeros estudios destacaron que el THCA protege las hojas de la dañina radiación de luz UV-B. Investigaciones posteriores han encontrado que el THCA produce necrosis en las hojas de cannabis. En cierto modo, es como un sistema inmunitario externo que le da a la planta la capacidad de podarse y reciclar nutrientes a otras partes de la planta.

Este ácido cannabinoide también puede ayudar a defender la planta contra patógenos microbianos.

Cuando los humanos consumen THCA, consumen parte de la farmacia natural que la planta de cannabis crea para protegerse y curarse a sí misma. Veamos ahora sus 5 poderes principales:

1 Poder antiemético

Una investigación de 2013 publicada en el British Journal of Pharmacology indica que el THCA tiene propiedades antieméticas (contra el vómito).

Después de hacer que algunas ratas y musarañas se enfermara del estómago, los científicos trataron a los roedores con THCA. El ácido cannabinoide crudo redujo los comportamientos de náuseas y vómitos en estos roedores, lo que llevó a los autores del estudio a concluir que el THCA puede ser una alternativa más potente que el THC para el control de náusea y vomito.

2 Poder antiinflamatorio

Un estudio de 2011 publicado en el Boletín Biológico y Farmacéutico encontró que el THCA es un potente antiinflamatorio. El THCA inhibe dos enzimas que son las dianas (targets) de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE), como la Aspirina.

Estas dos enzimas son COX-1 y COX-2. Ambas enzimas sintetizan prostaglandinas proinflamatorias, que contribuyen al dolor, la fiebre y la hinchazón.

La investigación de laboratorio encontró que el tratamiento con THCA inhibió tanto la COX-1 como la COX-2 en más del 30 por ciento, lo cual es significativo.

Otro estudio publicado en 2014 sugiere que el THC psicoactivo en realidad aumenta las enzimas COX.

Esta investigación de 2011 es importante, ya que sugiere que el THCA tiene un potencial antiinflamatorio que es diferente al del THC euforizante.

El estudio de 2014 incluso llegó a sugerir que los inhibidores de COX-2 (como THCA) pueden aumentar el potencial médico de los tratamientos psicoactivos de THC. En otras palabras, ¿por qué no usar THCA y THC al mismo tiempo?

Otro estudio más reciente de 2017 publicado en el Journal of Cannabis and Cannabinoid Research señaló que el THCA parece ser el cannabinoide más efectivo para calmar la inflamación del tejido intestinal del colon.

3 Poder antioxidante y neuroprotector

Un estudio de 2012 publicado en Phytomedicine encontró que el THCA protege contra una neurotoxina oxidativa asociada a la enfermedad de Parkinson.

En la enfermedad de Parkinson las neuronas productoras de dopamina en el cerebro mueren, lo cual contribuye al movimiento involuntario característico.

Aunque este estudio de 2012 examinó cultivos de ratones, los investigadores concluyeron que el THCA protege de la muerte a las neuronas productoras de dopamina.

Varios compuestos en la planta de Cannabis son antioxidantes neuroprotectores. Esto significa que ayudan a proteger las células nerviosas del estrés oxidativo.

El estrés oxidativo ocurre cuando el cuerpo no puede desintoxicar o reparar adecuadamente el daño causado por los radicales libres.

Los radicales libres roban electrones de otros compuestos como ADN, lípidos, proteínas y células maging. Esto puede contribuir al cáncer y otras enfermedades, como los trastornos neurológicos degenerativos.

Los radicales libres se crean naturalmente como productos de descomposición dentro del cuerpo. Adicionalmente, la contaminación y la radiación UV contribuyen a la formación de radicales libres que pueden causar daño al cuerpo si no se expulsan o neutralizan adecuadamente.

Los antioxidantes evitan que ocurra este daño. Por eso puede resultar beneficioso incluir el potente antioxidante THCA en la vida diaria.

4 Poder anticancerígeno

Una investigación preliminar del THC psicoactivo sugirió que este cannabinoide puede desencadenar la muerte celular en el cáncer de próstata.

Las células se convierten en cancerosas precisamente porque han dejado de responder a los desencadenantes normales de la muerte celular.

Como ya se mencionó, los primeros estudios han sugerido que el THCA produce necrosis en las células vegetales. En humanos, esta capacidad puede resultar útil en el tratamiento del cáncer.

La investigación preclínica temprana muestra que el THCA puede dificultar el crecimiento de las células de cáncer de próstata. Un estudio de 2013 publicado en el British Journal of Pharmacology encontró que el THCA tenía un efecto antiproliferativo en las células de cáncer de próstata.

El THCA no se considera el cannabinoide anticancerígeno más potente. De hecho, el estudio encontró que el cannabidiol (CBD) y el cannabicromo (CBC) fueron los más efectivos contra las células de carcinoma de próstata.

Aún así, esto agrega más evidencia de que vale la pena incluir Cannabis crudo rico en THCA en un régimen de tratamiento contra el cáncer junto con estos otros cannabinoides.

5 Poder Analgésico

Un estudio de 2008 publicado en el Journal of Pharmacology and Experimental Therapeutics descubrió que tanto el THC como el THCA son potentes desencadenantes de un receptor celular llamado TRPA1. Este receptor celular es un objetivo importante en la investigación del dolor.

Los ratones sin receptores TRPA1 muestran muy poca respuesta a los estímulos de dolor, lo que indica que estos juegan un papel vital en la sensación de dolor. También se cree que el receptor TRPA1 contribuye a la detección de temperatura, por lo que los compuestos como el THC tienden a hacer que las personas se sientan más frías, lo cual ayuda a disminuir la fiebre.

¿Cómo consumir THCA?

Si bien hay algunas tinturas y algunos aceites de cannabis prensados en frío que mantienen las propiedades del THCA, lo mejor es consumir hojas y flores de Cannabis crudas.

Con una variedad tan amplia de beneficios para la salud, ¿las encontraremos en los supermercados pronto? ¡Ojalá! Ciertamente deberían estar allí al lado del perejil, la menta, la yerbabuena y el epazote. De momento, lo mejor es cultivar nuestras propias plantas o germinados (brotes) de Cannabis.

Aquí hay algunas formas de usar Cannabis crudo:

  • Jugos
  • Batidos
  • Aderezos para ensalada
  • Ensaladas crudas
  • Verduras al vapor
  • Guarnición cruda
  • Salsas crudas

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