¿LOS DIOSES CREARON UNA PLANTA ESPECIAL PARA LOS HUMANOS?

El origen divino del Cannabis

El libro Plantas de los Dioses relata que en la antigua India se creía que los dioses dieron a la humanidad la planta del Cannabis o Cáñamo «para que pudiera obtener deleite, valor y deseos sexuales potenciados» (Shultes y Hofmann, 2008). 

La primera mención escrita acerca de esta planta se encuentra en Los Vedas, un conjunto de textos sagrados de la India que pueden haber sido escritos entre 3000 y 2000 años antes de Cristo. Allí se describe como uno de los cinco néctares divinos, capaz de otorgar al hombre todo tipo de dones, «desde salud y larga vida, hasta visiones de los dioses» (Shultes y Hofmann, 2008). 

En estos antiguos textos se le considera «fuente de felicidad, dadora de vida, una planta compasivamente otorgada a los humanos para obtener deleite y perder el miedo» (Abel, 1980). O sea, para liberarnos de la ansiedad y poder disfrutar la vida. 

En una versión de la historia de estos antiguos dioses compasivos, las plantas de Cannabis comenzaron a brotar cuando el amrita (elíxir de la inmortalidad de los dioses) goteó desde los cielos. También se creía que un ángel guardián vivía en sus hojas. En otra versión, dioses y demonios temporalmente unidos para intentar producir amrita, no supieron hacerlo, pero sí pudieron materializar el Cannabis, otro de los néctares divinos. Los demonios trataron de obtener su control, pero los dioses lograron impedirlo, por lo que dieron a la Cannabis el nombre de vijaya (victoria) para conmemorar su triunfo. «En la India se cree desde entonces que esta planta de los dioses confiere poderes sobrenaturales a la persona que la utilice». (Shultes y Hofmann, 2008).

Indra, el dios guerrero 

En el Atarva Veda, a la misma planta se le llama también ananda (fuente de felicidad) y se dice que sus preparaciones líquidas son la bebida favorita de Indra, el dios guerrero que representa a los invasores arios (Escohotado, 1995). 

La comida favorita de Shiva 

Posteriormente el dios Shiva fue asociado con esta planta cuyas hojas fueron llamadas bhang en la India. Según la leyenda, Shiva se internó en los campos después de una discusión con su familia que le hizo enojar. Exhausto por el conflicto y el calor del sol, se durmió debajo de una planta frondosa. Cuando despertó, su curiosidad lo llevó a comerse unas hojas. Se sintió instantáneamente rejuvenecido, desde entonces Shiva hizo de esta planta su comida favorita y se le conoció también como el Señor del Bhang. (Abel, 1980). 

Parvati sirviendo Bhang a Shiva 

En la india antigua se consumía enrollado en pequeña bolas o se preparaba en una bebida a la cual se agregaban semillas y especias como almendras, pistaches, pimienta, jengibre y miel. 

Así pues, cuando «llegó al planeta procedente de los cielos» esta planta se consumía CRUDA, ya sea en unas bolas que fueron conocidas como «píldoras de la felicidad» o en una bebida dulce y energética, que posiblemente se servía fría. 

Fue mucho después que se le agregó azúcar y se hirvió en leche, descarboxilando el cannabis y obteniendo así los efectos psicoactivos del THC.

FUENTES DE CONSULTA

Shultes, E. y Hofmann, A. Plantas de los Dioses, Fondo de Cultura Económica, México, 2008. 

Abel, E.L. The First Twelve Thousand Years, McGraw Hill, New York, 1980.

Escohotado, A. Historia General de las Drogas (tomo 1), Alianza, España, 1995. 

Iverson, L.L. The Science of Marijuana, Oxford University Press, NY, 2008. 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *